viernes, 27 de abril de 2012

Llamados anticorrupción


Editorial EL UNIVERSAL

Tiene toda la razón el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) cuando, vía el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), asegura que el crimen, la corrupción y los rezagos para establecer un marco jurídico adecuado, son considerados los factores más problemáticos para hacer negocios en México.
Critica el costo que la corrupción tiene para las empresas, pues el fenómeno implica una pérdida para el país de 1.5 billones de pesos, además de padecerse un 98% de impunidad. Esa cifra es 10% del PIB y las empresas, en promedio, destinan un porcentaje similar de sus ingresos para poder operar, lo que afecta su productividad y competitividad. Nada de lo que no estuviéramos advertidos desde hace años, lo cual acentúa la gravedad de la falta de acciones.
La Secretaría de la Función Pública ha presentado casos de sanciones y expedientes turnados a la PGR, pero dichas medidas no parecen haber tenido impacto significativo. Todo lo contrario. Encuestas de percepción como las del sector privado, o evaluaciones paralelas de la administración pública, como las de la Auditoría Superior de la Federación, dan cuenta de los problemas que enfrentan los ciudadanos comunes y corrientes para sortear las peticiones de soborno de funcionarios de todo nivel de gobierno. El panorama no es mejor a nivel de gobiernos estatales.
Consignaciones e inhabilitaciones de funcionarios de nivel medio o bajo que la SFP y sus equivalentes en las entidades de la República hacen anualmente no corresponden con el tamaño del problema. Las autoridades de los tres niveles de gobierno deben mucho a la ciudadanía.
Aun así, resulta cuestionable el reconocimiento tácito de los empresarios organizados del país en el sentido de que muy a su pesar pagan sobornos, mordidas o sobrefacturaciones a cambio de contratos, favores o agilización de trámite.
Se puede entender la necesidad de un empresario por abrirse puertas para sobrevivir, pero de ahí a solapar con velada indignación un atropello y hacer llamados abstractos a la corrección del problema hay mucha diferencia.
Urge saber nombres, instituciones, personas, situaciones. Se necesitan denuncias civiles y penales. Un puñado de burócratas corruptos no tendría por qué ser más poderoso que miles de empresarios de todo nivel en el país. Los organismos cúpula del sector privado tendrían que ser los canales para ponerle rostro y apellido a los corruptos. De otra forma, sus llamados quedarán en el aire.


miércoles, 18 de abril de 2012

Nayarit el segundo estado más endeudado, después de Coahuila.


Cinco estados deben el doble de lo que reciben
Coahuila, Quintana Roo,  Nuevo León, Chihuahua y Nayarit son las entidades más  endeudadas con respecto a sus participaciones
Informador.com.mx - Informe de la Secretaría de Hacienda
El año pasado, los pasivos de las entidades representaron casi 80% de lo que percibieron
CIUDAD DE MÉXICO (09/ABR/2012).- Su deuda es tan grande que supera lo que reciben de la Federación.

Coahuila, Quintana Roo, Nuevo León, Chihuahua y
Nayarit registran deudas que superan 100% de lo que reciben de participaciones, según información de la Secretaría de Hacienda.

En una radiografía de la Unidad de Coordinación con Entidades Federativas de Hacienda sobre las obligaciones financieras de las entidades, al cierre de 2011, la deuda de Coahuila representa 8.6% del PIB, con lo cual se vuelve en el Estado con la carga más elevada que en 2010 representaba sólo dos por ciento.

Nayarit tiene el segundo nivel más alto con 6.9% del PIB, casi el doble del año atrás cuando el registro era de 3.6% del PIB. En Chiapas pasó de 3.1% del PIB al cierre de 2010 a 5.7% en 2011.

Al finalizar el 2011, las entidades federativas contabilizaron pasivos por 390 mil 777 millones de pesos, los cuales representaban 79.2% de las participaciones, una cifra por encima de 50.1% que se tenía al cierre de 2001.

Tlaxcala es la Entidad con la menor presión, una vez que su deuda de 53 millones de pesos representó 1% de los recursos que recibe de la Federación.

La deuda de las entidades representó 2.9% del PIB y equivalen a 61.4% de los ingresos totales garantizados por gobiernos locales.

Para Michoacán, el endeudamiento representa 98.7% de sus participaciones, para el Distrito Federal, el endeudamiento al cierre de 2011 representó 96% de sus participaciones. La diferencia entre ambas entidades es que mientras la capital tuvo un ajuste, en Michoacán se incrementó.

El Senado plantea iniciativa para que entidades rindan cuentas

Ayer el líder de la fracción blanquiazul en el senado, José González Morfín, argumentó que una de sus prioridades legislativas es avanzar en el análisis y discusión de una iniciativa que establezca más mecanismos de rendición de cuentas para contratar deuda en los estados.

“Temas como las modificaciones legales para que los estados no contraigan deudas de manera descontrolada que afecten a su ciudadanía, deberán ser discutidos, pues en un plazo no muy lejano el tema de las deudas estatales puede incidir en las finanzas del país”.

Numeralia
Déficit millonario


36 mil 510 millones de pesos es la deuda de Coahuila, lo que representa 305% más de sus participaciones.

13 mil 26 millones de pesos es lo que debe Quintana Roo. 204% más de lo que recibe del Gobierno federal.

38 mil 590 millones de pesos es la deuda de Nuevo León. La cifra supera 166% la desus participaciones.

17 mil 319 millones de pesos es lo que debe Chihuahua. Lo que siginifca 118% de lo que recibe.

5 mil 535 millones es la deuda de Nayarit. Lo que equivale a 112% de sus participaciones.

martes, 17 de abril de 2012

Diputados analizan prohibir alcohol y tabaco a menores de 21 años.


¿En Nayarit que hacen nuestros diputados al respecto, ya que ocupamos el primer lugar nacional en alcoholismo?
POLÍTICA • 7 ABRIL 2012 - 3:40PM — ISRAEL NAVARRO
El objetivo de modificar la Ley General de Salud es “garantizar el desarrollo físico y mental de los jóvenes”; la reforma prevé publicitar los productos sólo a mayores de 21 años.
Ciudad de México • Debido a que en el país 23 por ciento de los accidentes viales son bajo los efectos del alcohol y que anualmente 53 mil personas mueren debido a enfermedades relacionadas con el tabaco, la Cámara de Diputados analiza una reforma que establece los 21 años como edad mínima para la venta de estos estupefacientes.
La iniciativa que establece modificaciones a la Ley General de Salud, tiene el propósito de “garantizar el desarrollo físico y mental de los jóvenes, disminuir el consumo de estas sustancias y dar cumplimiento a los compromisos internacionales pactados por México en esta materia”.
La minuta presentada por el diputado del Partido Verde, Guillermo Cueva señala que en ningún caso y de ninguna forma se podrán expender o suministrar bebidas alcohólicas a menores de 21 años de edad, además que se exigirá a la persona que quiera adquirir productos del tabaco que acredite ser mayor de 21 años de edad con identificación oficial que incluya su fotografía.
Asimismo, los establecimientos deberán colocar un anuncio en su interior con las leyendas sobre la prohibición de comercio, venta, distribución o suministro de dichos productos a menores de 21 años de edad.
Precisa que la publicidad y promoción de productos de tabaco únicamente será dirigida a mayores de 21 años de edad a través de revistas para adultos, comunicación personal por correo o dentro de establecimientos de acceso exclusivo para aquéllos.
El documento destaca que en México mueren anualmente más de 53 mil personas por enfermedades derivadas del tabaquismo, además que, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública, en el país se gastan más de 75 mil millones de pesos al año en la atención de enfermedades relacionadas al tabaquismo.
El fumador pasivo incrementa aproximadamente entre 25 y 30 por ciento el riesgo de padecer enfermedades del corazón o desarrollar cáncer de pulmón; también existe relación entre humo de tabaco y el síndrome de muerte súbita en niños recién nacidos.
Se afirma que el 40 por ciento de los niños están expuestos al humo del tabaco en su propio hogar, por lo que son atribuibles al tabaquismo pasivo el 31 por ciento de las muertes en niños.
Respecto del consumo de alcohol, señala la iniciativa que el 23 por ciento de las defunciones por accidente de tránsito con conductores intoxicados ocurren a jóvenes de entre 15 y 24 años de edad, además que el 44 por ciento de las personas que han intentado suicidarse lo han hecho bajo los efectos del alcohol.
Subraya que en más de la mitad de las muertes por homicidio (56.74 por ciento), la víctima se encontraba intoxicada con alcohol etílico, aunado a que el 9.5 por ciento de los hombres adultos son dependientes del alcohol.
“No basta con la mayoría de edad para poder consumir alcohol, si bien adquieren derechos y obligaciones, el Estado debe prever que exista un desarrollo pleno de los mexicanos. Asimismo, se trata de un derecho de salud de los jóvenes mexicanos para el pleno desarrollo de su cerebro, así como una prevención de accidentes automovilísticos y de enfermedades crónicas”, detalla.

lunes, 16 de abril de 2012

En Nayarit: Ibogaína, plan alternativo para combatir adicciones


• 31 Marzo 2012 - 5:42am — Víctor Hugo Michel
"MILENIO" visitó una clínica nayarita dirigida por una estudiante africana, en la que se aplica dicho tratamiento; en seis años atendió a 400 pacientes de varios países, muchos de los cuales avalan la efectividad de los resultados.
Nayarit • Llegan ansiosos, empapados de sudor frío, con mareos, taquicardias y las venas de los brazos ennegrecidas. Algunos literalmente están hechos pedazos cuando bajan del avión y arriban a la costa mexicana del Pacífico. Clare Wilkins ha visto cuadros de todo tipo: desde los tranquilos hasta los que están casi en shock, en lo más profundo de los temblores de la abstinencia.
Esta estudiante sudafricana de psicología, que de todos los lugares posibles terminó en México tratando adictos a las drogas, lleva la cuenta de sus pacientes en la cabeza. En su pequeña clínica de San Francisco, un pueblo pesquero de Nayarit, dice haber atendido en los últimos seis años a casi 400 personas de Australia, Argentina, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Canadá y España, entre otros países.
Los testimonios de sus clientes son diferentes y a la vez similares: “Yo tenía agujas rotas en el brazo”, dice un ex adicto estadounidense. “Mis venas están destruidas”, cuenta un mexicano. “He usado tantas drogas que me siento fatal, varios amigos se han muerto”, narra un australiano.
Heroinómanos. Adictos a la cocaína, al crack, los opiáceos y la piedra. Usuarios de metanfetamina. Alcohólicos. Ex dealers, artistas, músicos, ejecutivos de disqueras, padres de familia: hay de todo en esta clínica, una casa perdida en la playa nayarita, en la que discretamente se atiende, diariamente y durante todo el año, a personas con problemas de drogadicción.
El proceso, que podría definirse como alternativo, se basa en el uso medicinal de la iboga, una raíz de origen africano. Es un tratamiento que en Estados Unidos y parte de Europa occidental es ilegal, pero que en México y Canadá, entre otros países, va en franco crecimiento.
Sus defensores lo definen como lo más cercano a una panacea en lo que se refiere al combate a la drogadicción, pero su uso es aún tema de debate mediático en Estados Unidos. Algunas pruebas han documentado su utilidad, aunque su aprobación como medicamento se mantiene atorada en Washington ante la falta de más estudios. Varios gobiernos, como el estadunidense, la tienen en su lista de sustancias controladas. En México no existe ley alguna sobre su consumo.
La decisión final es del adicto. “Hoy tenemos en la clínica a un muchacho que se inyecta metanfetaminas y heroína en el cuello y en dos semanas podría estar superando su adicción”, dice Wilkins, ex adicta a la heroína, metadona, benzodiozapinas y alcohol.
Está limpia desde que fue tratada con la raíz africana en una clínica de Tijuana, en 2005, y atribuye su recuperación a la ibogaína, el extracto de un árbol originario de la costa oeste de África que se importa a México en cantidades controladas desde un laboratorio de Canadá. Frente a la demanda, los primeros retoños ya han sido plantados en Nayarit.
Muchos clientes de Wilkins llegan a su clínica, conocida como Centro Pangea, en las peores condiciones, experimentando los efectos de la abstinencia. Vienen en busca de una cura de última oportunidad y pagan de diferentes formas. A algunos se les acepta trueque. “Aceptamos hasta cajas de jalea de maní”, dice Clare. A otros se les cobra entre 3 mil y 12 mil dólares por el tratamiento. Y cada año, a escala global, la cifra de pacientes va en ascenso.
La historia de la ibogaina arranca en el Distrito Federal, en 2001, año en el que el médico mexicano Martín Polanco fundó la primera clínica. Desde entonces y ante la prohibición en Estados Unidos, centros similares han brotado por el país, con colectivos de tratamiento en Mexicali, Tijuana, Ensenada, Tepoztlán, Cancún y Puerto Vallarta.
Sólo en Nayarit tres centros diferentes están en funcionamiento, uno encabezado por Rocky Caravelli, un estadunidense al que se considera precursor del movimiento de la iboga. Curiosamente el grueso de los pacientes provienen de otros países: los mexicanos son minoría. Gracias a internet la fama de la ibogaína es mayor fuera de las fronteras de México que adentro.
Decenas de sitios promocionan paquetes para visitar las clínicas del país, atendidas en su mayoría por extranjeros, aunque la primera generación de especialistas mexicanos ha comenzado a tomar forma. La demanda es elevadísima e incluye a clientes de distintos continentes, incluida Oceanía.
Ese es el caso de Todd, originario de Australia. Es un usuario de cocaína y MILENIO pudo acompañar a Wilkins a recogerlo después de su llegada al aeropuerto internacional de Puerto Vallarta.
“Mi novia me consiguió toda la información sobre la ibogaína. Vine porque creo que es tiempo de dejar esto”, dijo. Su tratamiento durará dos semanas. Regresará a Sidney a finales de abril. En teoría, sin adicciones.
El proceso, según Clare, es simple: previa valoración médica para descartar enfermedades que puedan poner en peligro su vida, el paciente es admitido en la clínica, en la que permanecerá por un espacio de 10 a 14 días. Durante ese lapso, dependiendo del caso, se le administrarán de una a varias dosis de ibogaína, mediante las cuales entrará en una especie de trance o “sueño”, un estado de introspección profunda. Al final, si el tratamiento marcha conforme a lo planeado, dejará la adicción de lado.
Un testimonio similar proviene de un personaje que, hasta 2007, se ganaba la vida en los circuitos de full contact de Tijuana. Como peleador profesional y callejero, Xavier El Dragón Mondragón extrajo de su profesión una buena colección de cicatrices y la adicción a la heroína. En su última pelea, en un ring enjaulado, terminó inconsciente, derrotado. Estaba drogado en ese momento.
Mondragón fue atendido hace seis meses en Ensenada, en el Centro de Tratamiento Hacienda de La Misión. “Mi experiencia fue inesperada. La ibogaína me hizo dejar por completo la heroína. No he vuelto a tener ninguna tentación”, afirma. Hoy vive en el retiro en las costas de Nayarit.
Su historia es parecida a la de muchos otros usuarios de ibogaína que han venido a México: una comunidad de ex adictos comenzó a florecer después de ser tratados y dejar sus hábitos. En San Francisco, sede de la clínica Pangea, una pequeña colonia extranjera ha echado raíces en la pasada media década.
“Yo creo que aquí me voy a quedar. No regreso a Estados Unidos”, asegura Rob Cavazzini, un guitarrista profesional que llegó a México hace un mes para tratar de vencer su adicción a la heroína. Tras su tratamiento, afirma que por primera vez en varios años no ha consumido drogas en más de dos semanas.
—¿Fue la iboga?
—¡Sin duda, hombre! ¡Sin duda!